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Escribo en el periódico La Iberofonía y dirijo el Club de Lectura "envozalta".

 

Mi objetivo es​ ayudarte a llegar a los clásicos y que recuperes con ellos, el hábito de la lectura.

 

Leo clásicos porque en ellos hay algo más que literatura: hay memoria, hay tradición, y una cultura que no deberíamos perder. 

Doy prioridad a nuestros autores españoles porque somos los mejores y porque en ellos podemos reconocer nuestra identidad.

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Escuchar estas lecturas en voz alta es una experiencia mucho más bonita de lo que imaginas.

En mis correos comparto ideas nacidas de estas lecturas y reflexiones personales desde un camino vivido y no teórico, de mi propio camino hacia Dios.

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No lees poco por falta de interés, sino por falta de compañía.

 

Mucha gente empieza a leer libros que no termina​. No es por falta de interés, ​sino por falta de compañía​. 

 

Algunos de mis socios, me cuentan, sorprendidos, que no habían podido acabar novelas que ahora siguen con el máximo interés. 

 

Y es que es lo mismo leer solo que leer acompañado.​ Sobre todo si te lee alguien con tanto cariño y tantas ganas de que conozcas determinadas obras y a determinados autores. 

 

​Así que muchas veces, no dejas un libro a medias por d​esinterés, sino por ​s​oledad.

 

​Escuchar a alguien leer en voz alta, se ha hecho siempre. Se leía en Grecia​, en Roma​, en ​los foros públicos​, se leía y se lee en ​las iglesias, se leía para entretener a la familia en la Edad Media y el Siglo XVIII.​ Era habitual que los autores leyeran en voz alta capítulos de sus novelas para compartir su progreso ; el propio Dostoievski lo hizo, Dickens, o Galdós...

 

Escuchar a alguien leer sostiene la atención de otra manera​.

 

​Hace 7 meses ​q​ue leo en voz alta, de forma ininterrumpida, a más de veinte personas que siguen conmigo desde el primer día. Seguro que algo funciona, cuando permanecen. 

De vez en cuando abro las puertas para que puedas entrar.

Te espero.

 

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© 2025 Creado por Elena Alonso

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